Graus está situada en una encrucijada de caminos, lo que hace de este entrañable pueblo pirenáico, un buen punto de partida para conocer diferentes lugares emblemáticos de los Pirineos, con interesantes recorridos por todos ellos.
Graus posee los títulos de Muy Noble y Muy Antigua Villa, y según la tradición, su nombre proviene de las gradas que forma, en su pendiente, la Peña del Morral. Sin embargo, parece que su significado original derivaría de la palabra latina "gradus", cuyo significado es el de "puerto o paso estrecho".
Las huellas de la actividad humana se remontan a la Prehistoria como lo demuestra el yacimiento arqueológico de Las Forcas en Graus, donde se han encontrado objetos de silex, huesos y ornamentos del Paleolítico, o los yacimientos existentes en las cuevas de Olvena o en las Fuentes de San Cristóbal, junto a Serraduy. Roma también dejó su legado en el asentamiento de Labitolosa (La Puebla de Castro), y en puentes, villas y calzadas. Tras el paso del Islam, se crea el condado cristiana de Ribagorza con una interesante trayectoria independiente, asimilada desde el s. XI a la Casa Real aragonesa. Más tarde, la influencia del románico lombardo penetra en la Ribagorza, dejando interesantes muestras de este singular estilo arquitectónico.
Los siglos XVI, XVII y XVIII traen consigo una expansión económica que se traduce en la construcción de importantes iglesias, casas solariegas, palacetes y ayuntamiento.
Las Fiestas Son especialmente significativas por su carácter de tradición folklórica y su catalogación como de "Interés turístico Nacional" las Fiestas Mayores de Graus que se celebran del 12 al 15 de septiembre en honor al Santo Cristo y San Vicente Ferrer.
La "Espera de los Gaiteros", los Dances, la popular Mojiganga (representación de teatro popular, llena de sátira y humor), La Llega, los pasacalles y el protagonismo simbólico de los furtaperas, marcan unos festejos de gran interés.
Otras fiestas celebradas por los grausinos a lo largo del año son la festividad de Santa Águeda, los Carnavales, las noches de San Juan, San Miguel, San Antonio y la Fiesta de la Longaniza y del Comercio. Durante los meses de Julio y Agosto tienen lugar los Festivales de la Ribagorza, Clásicos en la Frontera, especializados en Música Clásica.